Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta textos. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de octubre de 2011

Ni vive ni deja vivir

Platón solía decir que hemos de buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios ¿Por qué? Perdonad, cierto es que Dios no daña, solo mira por nuestro bien. De ahí las frases"Dios aprieta pero no ahoga" o "Demos gracias a Dios". Eso, démosle las gracias, no vaya a ser que se enfade y nos deje olvidados. Dios es benévolo complaciente y persuasivo. Dejémonos de patochadas y seamos claros. ¿Para que apretar si no vas a ahogar? ¿es un sádico? ¿Le gusta vernos sufrir? Me atrevería a decir que le atribuimos todo aquello que no podemos explicar. Pero otros creen ciegamente en él. Tanto que le dedican sus vidas, se encierran en monasterios, sin mediar palabra y sin relacionarse con el mundo exterior. ¿Para qué? Luego un cáncer visita su cuerpo y decide recorrerlo a ver que pasa. Al final le gusta, se asienta y una metástasis incurable se convierte en "ocupa" de un futuro difunto.
Muchas veces ayudas a alguien, a ti te vale un simple "gracias" pero no, ellos dicen "Que Dios te lo pague" Si he de vivir de la gracia de Dios tengo que ir pensando en coger cola para el puente más cercano y rezarle a ver si afablemente me deja un par de cartones y un sitio donde caerme muerto.
Si necesitas ayuda, no se la pidas a Dios. Si te estas muriendo, vete a un médico que intentará hacer el milagro de salvarte de la vida. Si no tienes dinero, acude a la familia, procurará prestártelo para sobrevivir. Si no sabes qué hacer con tu vida, tus amigos o un psicólogo acudirán a tus plegarias
¿Quieres una definición de Dios? Todas las personas que te quieren, te ayudan y viven a tu al rededor.

domingo, 16 de octubre de 2011

La traicionera soledad.

¿Cuántas veces en tu vida te has sentido solo, solitario?¿Cuántas veces has sentido que no tienes a nadie junto a ti, a tu lado, alguien que te apoye,alguien que te ayude y te entienda, alguien sobre quien apoyarte y descansar sobre su hombro?

Todos, en alguna ocasión, hemos tenido esa sensación, incluso algunos se sentirán así muchas veces,tantas veces, que incluso se denominarán a si mismos solitarios.Es una condición que a veces se nos presenta, va de paso. No podemos quedarnos anclados en esa palabra, la soledad, no, hay que seguir adelante. El ser humano no ha nacido para estar solo, somos seres sociables, que necesitamos la compañía de otros, una cálido abrazo, una radiante sonrisa, una mirada, un gesto, una agradables conversación, un beso...

En ocasiones pensamos que la soledad nos va a perseguir durante mucho tiempo, a veces pensamos que incluso la soledad va a ser nuestra fiel amiga, una amiga donde apoyarnos, o mejor dicho, una amiga donde ocultarnos, ocultarnos del mundo, de los peligros que no acechan, del miedo al rechazo, tal vez. No podemos quedarnos ahí, hay que continuar.
Ahora mismo, mientras escribo esto, estoy completamente solo, pero sé que cuando salga de aquí tendré a gente, aunque sea poca, una persona basta, que se alegrará al verme y charlará tranquilamente conmigo. En ocasiones pensar que tienes a alguien esperándote es la única forma que tenemos de escapar del abismo en el que nos sumergimos en esta oscura vida, y con ello obtenemos la luz que necesitamos.

Todos deberíamos tener la oportunidad de no sentirnos solos, pero eso depende de uno mismo. Hay que estar predispuesto a encontrar a alguien con la que pasar y disfrutar el tiempo.
Y os aseguro que cuando encuentras a esas personas que de verdad importan y que merecen la pena, posiblemente, no tengas que volver a sentirte solo el resto de tu vida.
Sé fuerte, no tengas miedo y no te hagas amigo de la traicionera soledad.

viernes, 14 de octubre de 2011

Tápate bien cuando duermas

-¿Qué ha sido realmente él para ti?
-Cómo explicarlo...imagínate una noche de invierno en la que dejas los pies fuera de la cama...al día siguiente el frío ha causado estragos...tanto que vas al baño con una descomposición simpática.
-Creo que lo he captado
-¿Estás seguro? No te he dicho cómo salió.
-Lo he entendido
-has tenido en cuenta lo descompuesta que estaba? No tenía fuerzas ni para salir tan sólida como debería, la han destrozado.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cinco minutos antes de la muerte.


¿Qué haríamos los últimos cinco minutos de nuestra existencia estando plenamente lúcidos frente a una situación de muerte trágica inminente?
Durante el atentado de las torres gemelas, muchas víctimas que sabían que iban a morir utilizaron sus móviles para hablar con sus familiares, mientras otros se tiraron de las ventanas temiendo más a la angustiosa espera que a la misma muerte.
Ese instante de plena conciencia infinitamente largo y a la vez corto puede servir para ayudar a reconciliarse con los seres queridos que se han distanciado, para resolver enigmas, para despedirse, para aprender, para pensar o para recordar.
Cada persona en el fondo de su ser tiene algo, algo tan arraigado que, tal vez, en circunstancias normales no sacaría a luz, algo de lo que se siente dolido, arrepentido o que simplemente cambiaría. ¿Por qué el ser humano siempre espera hasta el último momento?¿ Qué ocurre si ese último momento no llega?¿Qué ocurre si no tenemos la oportunidad de sacar a la luz todo aquello que nos oprime, todo aquello que no nos deja descansar en paz?¿ Dejaríamos todas esas incógnitas a los seres queridos que dejamos atrás?
Ahora vuelvo a plantear,¿qué haríamos los últimos cinco minutos de nuestra existencia estando plenamente lúcidos frente a una situación de muerte trágica inminente?
Cuando tengas la respuesta a esa pregunta, ahora te planteo yo lo siguiente: ¿por qué esperar a los últimos 5 minutos de nuestra existencia para hacer algo? Adelántate a la muerte cada instante de tu vida, exprímela, abraza a tus seres queridos, di todo lo que piensas, no dejes cabos sueltos, libera tu alma y así, tal vez, cuando la muerte te vaya a saludar podrás decirla tranquilamente: estoy preparado.

Por último me gustaría añadir que siempre nos sentimos culpables por alguna cosa, por una palabra, o un olvido, una forma de pensar diferente o cualquier otra cosa intrascendente.

No esperemos a que la gente muera para ser gentiles y demostrarles nuestro afecto, hoy es más tarde de lo que creemos.